Publicado: 17 de Enero de 2023

Tu vehículo requiere de una serie de líquidos para funcionar en unas condiciones óptimas. Te contamos las claves de estos elementos tan necesarios para tu coche.


La importancia de una revisión de líquidos de tu automóvil en el taller de mecánica

Son diversos los que tienen que encontrarse en las condiciones y proporciones apropiadas. Los testigos luminosos te van a informar de sus fallos, aunque también puedes detectarlos por sonidos o funcionamiento extraños. Por otra parte, te recordamos que, para comprobar su estado, debes abrir el capó, con tu automóvil estacionado en una superficie plana. Presta atención a estos consejos del taller de mecánica.


El aceite

Se trata de un lubricante necesario para evitar las fricciones y el sobrecalentamiento de las piezas de tu coche, que podrían ocasionar desperfectos y problemas de conducción. Lo tienes que cambiar teniendo tu automóvil siempre en frío y fijándote en si su color natural dorado ha mutado en uno más oscuro. Debes proceder a su revisión cada semestre o 5000 km.


El refrigerante

Este líquido está compuesto de anticongelante y agua destilada. De la misma forma que impide que se congele el agua del motor, tiende a la expulsión del calor. No olvides que una temperatura excesiva podría desembocar en unos pistones fundidos e incluso en una combustión interior. Cada 20 000 o 30 000 km es un buen momento para contemplar su revisión. Por otra parte, si bien el aceite se consume, el refrigerante no lo hace.


Otros líquidos

Finalmente, queremos destacar el líquido de frenos, clave para que sus pastillas no se desgasten; y el agua del limpiaparabrisas, fundamental para la limpieza de las lunas. También hay coches que llevan líquidos de transmisión y dirección.


En definitiva, no dejes pasar la revisión de líquidos de tu vehículo en tu taller de confianza. Circularás con más seguridad y calidad. ¡Pregúntanos por este servicio!