Publicado: 22 de Marzo de 2022

¿Sabes cómo comprobar si existen averías en coches de segunda mano? Si estás pensando en comprar un vehículo usado, te conviene aprender a detectar los llamados vicios ocultos del vehículo. Son defectos que no saltan inmediatamente a la vista, pero que pueden causarte muchos problemas. ¿En qué debes fijarte?


5 comprobaciones mecánicas importantes para saber si tienes un vehículo de segunda mano averiado

Probar el coche junto con el vendedor es el primer paso para evitar que nos cuelen un vehículo de segunda mano averiado. Conviene prestar atención a algunos detalles.


  1. Inspecciona la carrocería a la luz del sol. Verifica que no haya arañazos, abolladuras o irregularidades en la chapa. Un tono de pintura diferente debería hacerte sospechar.
  2. Controla que los bajos del coche estén en perfecto estado y que no haya pérdidas de aceite.
  3. Arranca el motor y asegúrate de que no hay ruidos o vibraciones extrañas. Juega con el cambio de marchas y el embrague para cerciorarte de que la fricción es la adecuada. Si presentaran resistencia, podría deberse a alguna imperfección en el disco del embrague o en las varillas del cambio.
  4. Durante la prueba de conducción, si ves que el pedal de freno se hunde, vibra o chirría, significa que el disco está en malas condiciones.
  5. Ojo al aceite. Si su aspecto es más viscoso de lo habitual, quizá el vendedor está intentando disimular algún ruido del motor. Pregunta cuándo cambió el aceite por última vez. Si descubres que consume más de un litro cada mil kilómetros, desconfía.


¿Toca revisar tu coche de segunda mano en el taller?

Todos estos puntos pueden ayudarte a identificar averías en coches de segunda mano. No obstante, si quieres tener la garantía de que tu compra será un éxito, el mejor consejo es que revises el coche de segunda mano en el taller. Trae tu coche usado a DG Autointegral y conduce libre de preocupaciones.